Cómo dar de alta una empresa mantenedora contra incendios: documentación y trámites

Cómo dar de alta una empresa mantenedora contra incendios: documentación y trámites

Cómo dar de alta una empresa mantenedora contra incendios: documentación y trámites. Guía práctica para completar el proceso de habilitación y comenzar la actividad conforme al Reglamento de instalaciones de protección contra incendios.

Las empresas que desean dedicarse a la instalación, mantenimiento y reparación de equipos y sistemas de protección contra incendios deben cumplir una serie de requisitos administrativos y técnicos antes de iniciar su actividad. La normativa vigente establece un procedimiento concreto para obtener la habilitación, que permite ejercer en todo el territorio nacional una vez presentada la documentación exigida ante la administración competente.

El procedimiento está regulado por el Real Decreto 513/2017, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI). La tramitación comienza con la presentación de una declaración responsable y continúa con la verificación de que la empresa dispone de los medios humanos, técnicos y documentales exigidos por la legislación.

Comprueba primero los requisitos antes de iniciar el trámite

Antes de comenzar el proceso conviene verificar que la empresa cumple las condiciones mínimas exigidas por la normativa. Entre ellas figuran:

  • Estar legalmente constituida, cuando corresponda.
  • Contar con personal técnico y operarios cualificados.
  • Disponer de los medios técnicos necesarios para desarrollar la actividad.
  • Tener contratado el seguro de responsabilidad civil exigido.
  • Disponer del sistema de gestión de calidad o acreditar que está en proceso de implantación durante el periodo permitido.

Error habitual: iniciar la tramitación sin disponer de alguno de estos requisitos.

Si ocurre: conviene completar previamente la documentación para evitar incidencias posteriores.

Darse de alta comienza con la declaración responsable

El primer trámite consiste en darse de alta mediante la presentación de la declaración responsable ante el órgano competente de la comunidad autónoma donde se establezca la empresa. En Andalucía, por ejemplo, esta gestión se realiza a través del tramitador HAPR desarrollado por la Consejería competente en materia de industria.

Con este documento, la persona titular o representante legal declara que cumple todos los requisitos exigidos, dispone de la documentación acreditativa y se compromete a mantener dichas condiciones durante el ejercicio de la actividad.

Error habitual: presentar la declaración sin revisar toda la información incluida.

Si aparece algún dato incorrecto: deberá comunicarse la modificación mediante el mismo procedimiento administrativo.

Reúne toda la documentación antes de enviar la solicitud

Una vez preparada la declaración responsable, resulta imprescindible comprobar que toda la documentación está disponible para ser presentada en caso de requerimiento administrativo.

La empresa deberá acreditar su constitución legal, la contratación del personal exigido, la disponibilidad de los medios materiales adecuados y el cumplimiento del resto de obligaciones previstas en el Reglamento. También será necesario conservar toda esta documentación durante el tiempo que permanezca habilitada para ejercer la actividad.

Error habitual: pensar que basta con presentar la declaración sin conservar los documentos justificativos.

Si falta algún documento: deberá completarse antes de cualquier comprobación administrativa.

Organiza correctamente los medios humanos exigidos

La normativa establece una estructura mínima de personal para las empresas instaladoras y mantenedoras.

Debe existir una persona técnica titulada universitaria con competencias específicas que actúe como responsable técnica de la empresa. Además, será necesario disponer de personal operario cualificado para cada uno de los sistemas en los que la empresa pretenda estar habilitada, pudiendo recaer ambas funciones sobre una misma persona cuando reúna todos los requisitos legales.

Error habitual: contratar personal sin la cualificación necesaria para los sistemas autorizados.

Si sucede: será necesario acreditar la capacitación correspondiente antes de continuar con la actividad.

Extintores: requisitos específicos para las empresas mantenedoras

Las empresas que soliciten habilitación para realizar el mantenimiento de extintores deberán cumplir, además, los requisitos específicos establecidos para este tipo de equipos. El certificado del sistema de gestión de calidad deberá contemplar expresamente esta actividad y la entidad certificadora tendrá que considerar las exigencias recogidas en la Norma UNE 23120 relativa al mantenimiento de estos dispositivos.

Durante el primer año desde el inicio de la actividad, la normativa permite acreditar este requisito mediante la contratación del desarrollo e implantación del sistema de gestión de calidad, siempre dentro de los límites establecidos por el reglamento.

Error habitual: disponer de un certificado cuyo alcance no incluya expresamente los equipos cuya habilitación se solicita.

Si ocurre: será necesario ampliar el alcance de la certificación antes de completar el procedimiento.

Adecúa la empresa para cada sistema autorizado

Cada habilitación está vinculada a determinados equipos o sistemas de protección contra incendios. Por ello, la empresa únicamente podrá desarrollar aquellas actividades para las que haya acreditado disponer del personal, los medios técnicos y la documentación correspondiente.

En determinadas especialidades también deberán cumplirse requisitos adicionales. Es el caso de los sistemas de agentes gaseosos fluorados, cuya instalación exige la correspondiente certificación profesional conforme a la normativa europea y española vigente.

Error habitual: solicitar autorizaciones para sistemas sin disponer todavía de todos los recursos necesarios.

Si falta algún requisito: conviene tramitar únicamente aquellas especialidades que puedan acreditarse correctamente.

Extinción cocinas y otros sistemas especializados requieren habilitación específica

Los trabajos relacionados con extinción cocinas forman parte de las instalaciones de protección contra incendios sujetas a los requisitos generales del RIPCI. La empresa deberá acreditar que dispone de personal cualificado, procedimientos adecuados y los medios técnicos correspondientes para poder intervenir sobre estos sistemas cuando formen parte del alcance solicitado.

Cada especialidad exige que la documentación presentada coincida con la actividad que realmente desarrollará la empresa, evitando discrepancias entre la habilitación administrativa y los servicios ofrecidos.

Error habitual: incluir sistemas especializados sin acreditar la capacitación correspondiente.

Si sucede: la administración podrá requerir documentación adicional antes de completar la inscripción.

Cómo dar de alta una empresa mantenedora contra incendios sin cometer errores administrativos

La duda sobre cómo dar de alta una empresa mantenedora contra incendios suele centrarse en el orden correcto de los trámites. El procedimiento comienza con la comprobación de requisitos, continúa con la preparación de toda la documentación acreditativa y finaliza con la presentación de la declaración responsable ante la comunidad autónoma competente.

Tras la presentación, la administración asigna de oficio un número de identificación e inscribe a la empresa en el Registro Integrado Industrial, momento desde el cual queda habilitada para ejercer la actividad en todo el territorio español.

Error habitual: pensar que es necesario esperar una autorización expresa para comenzar la actividad.

Si existen incidencias: será la administración quien requiera la documentación o las aclaraciones necesarias durante las comprobaciones posteriores.

Comunica cualquier modificación para mantener la habilitación

Una vez iniciada la actividad, la empresa deberá informar de cualquier modificación de los datos declarados inicialmente, así como del eventual cese de la actividad. La comunicación deberá realizarse dentro del plazo establecido por la normativa ante el mismo órgano competente donde se presentó la declaración responsable.

Mantener actualizada toda la información administrativa permite conservar la habilitación y evita incidencias durante futuras verificaciones realizadas por la administración competente.