Franjas cortafuegos: qué son, normativa del CTE DB-SI y cómo mantenerlas

Franjas cortafuegos: qué son, normativa del CTE DB-SI y cómo mantenerlas

Las franjas cortafuegos constituyen una de las soluciones más importantes de la protección pasiva contra incendios, especialmente cuando existe riesgo de propagación del fuego a través de fachadas, cubiertas, encuentros entre sectores de incendio o edificios colindantes.

Su función consiste en interrumpir o limitar la propagación del incendio mediante un elemento constructivo con unas prestaciones determinadas de resistencia al fuego, de manera que las llamas, los gases calientes y la transmisión térmica encuentren una barrera antes de alcanzar otra zona del edificio o un inmueble próximo.

La normativa española no establece una única solución constructiva válida para todas las situaciones. Las dimensiones, la resistencia al fuego, la configuración y el sistema que debe utilizarse dependen del tipo de edificio, su uso, la sectorización, la geometría de la fachada o cubierta y, en los establecimientos industriales, de las condiciones específicas establecidas por el RSCIEI.

Qué es una franja cortafuegos

Una franja cortafuegos es una zona constructiva diseñada para limitar la propagación del incendio entre espacios que deben permanecer protegidos durante un determinado periodo de tiempo.

Puede encontrarse en diferentes puntos de un edificio, pero adquiere especial relevancia en los encuentros entre fachadas y forjados, en las cubiertas, alrededor de elementos compartimentadores y en las zonas donde existe riesgo de propagación exterior hacia otro sector o establecimiento.

Una franja no debe entenderse simplemente como una banda de material ignífugo colocada sobre una superficie. Para que el sistema pueda considerarse adecuado, como al proyectar un mortero ignífugo especializado, debe existir una solución constructiva ensayada o correctamente justificada, con prestaciones de resistencia al fuego compatibles con las exigencias del proyecto y ejecutada de acuerdo con las condiciones que determinan dichas prestaciones.

La clasificación de resistencia al fuego puede expresarse mediante parámetros como EI o REI, dependiendo de las funciones que desempeñe el elemento constructivo. La letra E corresponde a la integridad, la I al aislamiento y la R a la capacidad portante.

Para qué sirven las franjas cortafuegos

El objetivo fundamental es evitar que un incendio quede libre para propagarse por continuidad constructiva. En el ámbito de las ignifugaciones técnicas, una llama que sale por una ventana puede alcanzar la fachada de la planta superior. Un incendio desarrollado bajo una cubierta puede propagarse rápidamente hacia un sector contiguo. En una nave industrial, una cubierta ligera puede convertirse en una vía de transmisión del incendio cuando no se resuelven correctamente los encuentros con los elementos de sectorización.

Por este motivo, las franjas forman parte de una estrategia global de compartimentación y limitación de la propagación del fuego, y no deben analizarse como un elemento aislado.

Tipos de franjas cortafuegos

Franja cortafuegos en fachada

Las franjas de fachada se emplean para limitar la propagación vertical u horizontal del incendio cuando existen sectores de incendio, edificios próximos o elementos compartimentadores que desembocan en una fachada.

La solución concreta depende de la configuración del edificio y de las exigencias de resistencia al fuego aplicables. En determinados casos pueden utilizarse sistemas de protección mediante mortero proyectado, placas resistentes al fuego, soluciones con lana mineral u otros sistemas constructivos debidamente clasificados.

No debe confundirse una franja de fachada con un simple revestimiento exterior resistente al fuego. Lo relevante es el comportamiento del conjunto constructivo y su capacidad para limitar la propagación en la configuración prevista.

Franja cortafuegos en cubierta

Las cubiertas representan uno de los puntos críticos de la protección contra incendios porque pueden facilitar la propagación del fuego entre sectores o establecimientos.

El DB-SI 2 contempla específicamente las condiciones de las cubiertas para limitar la propagación exterior del incendio.

En los establecimientos industriales, el RSCIEI aprobado por el Real Decreto 164/2025 establece, entre otras soluciones, condiciones específicas para las franjas de cubierta cuando un elemento compartimentador acomete a ella. En determinados supuestos, la cubierta debe disponer de una resistencia al fuego de al menos la mitad de la exigida al elemento compartimentador, en una franja de 1 metro de anchura repartida entre ambos sectores.

Cuando una medianería o muro colindante entre establecimientos diferentes llega hasta la cubierta, el RSCIEI contempla asimismo una franja de 1 metro en cada establecimiento, con las condiciones de resistencia correspondientes. Como alternativa, puede prolongarse la medianería o el elemento compartimentador 1 metro por encima del acabado de la cubierta.

Franjas asociadas a medianeras

Las medianeras cortafuegos tienen como misión impedir que un incendio pueda pasar de un establecimiento o edificio a otro a través de elementos constructivos próximos.

La solución no consiste necesariamente en añadir posteriormente una banda sobre la cubierta. El proyecto debe estudiar cómo se encuentra la medianería con la fachada y la cubierta, qué resistencia se exige al elemento compartimentador y qué solución constructiva permite conservar esa prestación en el encuentro, donde una empresa de ignifugaciones calificada aplicará las mejores prácticas técnicas.

Qué dice el CTE DB-SI sobre las franjas cortafuegos

Dentro del Código Técnico de la Edificación, la sección especialmente relacionada con la propagación exterior es el DB-SI 2: Propagación exterior.

Esta sección contempla las condiciones que deben cumplirse para limitar la propagación del incendio entre sectores y entre edificios mediante fachadas y cubiertas.

En el caso de las cubiertas, el DB-SI establece condiciones de resistencia al fuego en determinadas franjas y también permite determinadas soluciones alternativas, como la prolongación del elemento compartimentador por encima de la cubierta. Para saber más sobre Franjas cortafuegos: qué son, normativa del CTE DB-SI y cómo mantenerlas de forma idónea, es esencial consultar la reglamentación actualizada.

La aplicación del DB-SI no puede reducirse a memorizar una medida estándar y aplicarla en cualquier inmueble. La configuración concreta del edificio determina qué exigencias son aplicables y cómo deben resolverse.

Franjas cortafuegos y RSCIEI: qué cambia en las naves industriales

Aquí existe una cuestión normativa especialmente importante: el marco reglamentario de los establecimientos industriales cambió en 2025.

El Real Decreto 164/2025, publicado en el BOE el 10 de abril de 2025 y con entrada en vigor el 10 de mayo de 2025, aprobó un nuevo Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales (RSCIEI) y derogó el anterior Real Decreto 2267/2004.

Además, el nuevo reglamento modificó el Documento Básico DB-SI del Código Técnico de la Edificación, por lo que ya no resulta correcto utilizar como explicación general la afirmación de que «las naves industriales no se rigen por el CTE en materia de incendios».

El nuevo RSCIEI regula específicamente la seguridad contra incendios de los establecimientos industriales y establece requisitos relacionados con la sectorización, propagación interior, propagación exterior, evacuación, instalaciones de protección contra incendios y otras condiciones de seguridad.

Por tanto, cuando se proyecta o reforma una nave industrial, la solución de las franjas cortafuegos debe determinarse atendiendo al régimen normativo aplicable al establecimiento y a la interacción entre el RSCIEI y el CTE cuando corresponda.

Dimensiones de las franjas cortafuegos

No existe una única medida universal que pueda aplicarse a todas las franjas cortafuegos.

En el ámbito industrial, el RSCIEI establece soluciones concretas para limitar la propagación exterior horizontal a través de fachadas entre sectores, establecimientos o determinadas zonas protegidas. En función de la geometría de las fachadas, pueden resultar distancias específicas entre las zonas que no alcanzan la resistencia al fuego requerida.

En cubiertas, el RSCIEI contempla una franja de 1 metro en determinados encuentros con elementos compartimentadores, mientras que también admite como alternativa la prolongación del elemento compartimentador por encima del acabado de cubierta.

En el CTE DB-SI, las condiciones pueden ser diferentes según se trate de una cubierta, una fachada, un encuentro entre sectores o edificios y según las características del elemento constructivo.

Por esta razón, afirmar que «una franja cortafuegos siempre debe medir X metros» puede conducir a una solución incorrecta.

Materiales utilizados para ejecutar franjas cortafuegos

La elección del sistema debe realizarse en función de la resistencia al fuego exigida, el soporte existente, la geometría de la zona y las condiciones de clasificación del sistema.

Mortero ignífugo proyectado

El mortero ignífugo proyectado puede emplearse sobre soportes adecuados, incluyendo soluciones con malla o elementos auxiliares como el nervometal cuando el sistema constructivo así lo contemple.

Una de sus principales ventajas es la posibilidad de adaptarse a geometrías complejas y crear soluciones continuas en zonas donde otros sistemas presentan mayores dificultades de ejecución.

Paneles resistentes al fuego

Las placas y paneles resistentes al fuego permiten construir sistemas de protección mediante soluciones industrializadas.

Su utilización requiere respetar las características del sistema ensayado, incluyendo espesores, estructura auxiliar, fijaciones, juntas y condiciones de montaje.

Lana de roca y materiales minerales

La lana mineral, incluida la lana de roca, se utiliza habitualmente en soluciones de protección pasiva por sus propiedades frente a temperaturas elevadas.

Sin embargo, disponer de un material incombustible no significa automáticamente que cualquier instalación realizada con él constituya una franja cortafuegos con una determinada clasificación EI. La prestación corresponde al sistema constructivo completo, no únicamente al material considerado de forma independiente.

Franja cortafuegos y sellado cortafuegos: diferencias

Franja cortafuegos y sellado cortafuegos no son sinónimos.

La franja actúa sobre una superficie o encuentro constructivo destinado a limitar la propagación del incendio, mientras que el sellado cortafuegos se utiliza principalmente para proteger penetraciones, juntas y pasos de instalaciones que atraviesan elementos de compartimentación.

Una pared o forjado con resistencia al fuego puede perder parte de su función si posteriormente se realizan perforaciones para pasar cables, tuberías o conductos sin resolver correctamente esos pasos.

Por eso, la protección pasiva debe analizarse como un sistema continuo: sectorización, franjas, juntas, puertas, pasos de instalaciones y sellados deben mantener las prestaciones previstas.

Cómo mantener una franja cortafuegos

Una franja cortafuegos no debe considerarse una instalación que pueda permanecer indefinidamente sin inspección.

Las reformas, ampliaciones, nuevas instalaciones, filtraciones, golpes, corrosión, movimientos de la estructura o deterioro de determinados componentes pueden afectar a la continuidad de la protección.

Revisión visual de la continuidad

Debe comprobarse que no existan fisuras relevantes, desprendimientos, perforaciones, huecos o discontinuidades que comprometan la solución.

Control de nuevas instalaciones

Cada reforma de una nave o edificio debería incluir una comprobación de las franjas existentes. La instalación posterior de cableado, climatización, tuberías o conductos puede atravesar una zona protegida y generar un punto débil si no se restituye correctamente la compartimentación.

Inspección de cubiertas

Las franjas situadas en cubierta requieren especial atención porque están expuestas a movimientos, humedad, radiación solar, operaciones de mantenimiento y modificaciones de las instalaciones.

Una reforma de cubierta que sustituya paneles, incorpore lucernarios o modifique instalaciones puede alterar las condiciones originales de protección contra incendios.

Registro documental

Resulta recomendable conservar la documentación técnica de la solución ejecutada, los productos utilizados, certificados, informes de clasificación y registros de inspección.

Esta trazabilidad facilita comprobar posteriormente qué sistema se instaló y bajo qué condiciones se justificó su comportamiento frente al fuego.

Errores frecuentes al instalar franjas cortafuegos

Uno de los errores más habituales consiste en utilizar un material resistente al fuego sin comprobar la clasificación del sistema completo.

Otro problema frecuente aparece cuando la franja se instala correctamente inicialmente pero posteriormente se realizan trabajos que introducen perforaciones o discontinuidades.

También debe evitarse seleccionar una solución únicamente por su precio o por la resistencia nominal de uno de sus componentes.

Una solución de protección pasiva debe ser compatible con el soporte, la geometría, las condiciones de exposición y la resistencia exigida por el proyecto.

Documentación y certificación de una franja cortafuegos

La documentación es una parte esencial de la protección pasiva contra incendios.

Según el sistema empleado, pueden resultar necesarios documentos como fichas técnicas, declaraciones o documentación de prestaciones, informes de clasificación, documentación del sistema, instrucciones de instalación y certificados correspondientes a la ejecución.

La documentación debe permitir identificar qué solución se ha instalado y comprobar que su configuración coincide con las condiciones bajo las que se han acreditado sus prestaciones.

Un producto que individualmente presenta buenas características frente al fuego no garantiza por sí mismo que una franja ejecutada con él cumpla una determinada clasificación.

¿Cuándo es necesario instalar una franja cortafuegos?

La necesidad de una franja depende de la configuración del edificio o establecimiento y de las exigencias de propagación exterior y compartimentación que resulten aplicables. Puede ser necesaria en encuentros entre sectores de incendio, determinadas fachadas, cubiertas, medianeras o establecimientos industriales colindantes.

En consecuencia, antes de instalar una franja debe estudiarse el proyecto de protección contra incendios, identificar los elementos compartimentadores y determinar las prestaciones que debe mantener cada encuentro.

Las franjas cortafuegos deben diseñarse como parte de la protección pasiva

Las franjas cortafuegos son elementos esenciales para limitar la propagación del incendio a través de fachadas, cubiertas y encuentros entre sectores o establecimientos.

Su correcta ejecución no depende únicamente de utilizar mortero ignífugo, lana de roca, paneles o cualquier otro material resistente al fuego. Lo determinante es que exista una solución constructiva técnicamente adecuada, correctamente clasificada y ejecutada conforme a sus condiciones de instalación.

El marco normativo también debe analizarse con especial cuidado. Desde la entrada en vigor del Real Decreto 164/2025, el RSCIEI sustituyó al anterior reglamento de 2004 y modificó el DB-SI, por lo que la aplicación de la normativa en establecimientos industriales debe realizarse conforme al régimen actualmente vigente y a las características concretas de cada proyecto.

Finalmente, una franja cortafuegos eficaz debe mantenerse íntegra durante toda la vida útil del edificio. Las inspecciones, las reformas correctamente ejecutadas y la conservación de la documentación técnica son fundamentales para evitar que una protección pasiva inicialmente correcta pierda sus prestaciones con el paso del tiempo.

Una franja cortafuegos no es simplemente una banda de material ignífugo: es un sistema de protección pasiva cuya eficacia depende del diseño, la clasificación, la ejecución y el mantenimiento.