¿Qué exige la normativa contra incendios para una cerrajería? Protección contra incendios: un punto crítico desde el primer día.
Si se está valorando abrir, trasladar o regularizar una cerrajería, hay un aspecto que suele generar más bloqueos administrativos, retrasos y costes inesperados que cualquier otro: la protección contra incendios. Muchas licencias de actividad quedan paralizadas no por falta de voluntad, sino por una interpretación incorrecta de la normativa aplicable desde el inicio. La realidad es clara: una cerrajería no se analiza como un comercio tradicional, y esa diferencia cambia por completo las exigencias técnicas, documentales y constructivas que deben cumplirse para obtener la autorización municipal.
Una cerrajería no es un local comercial a efectos legales
Uno de los errores más habituales es asumir que una cerrajería funciona como una tienda abierta al público. Legalmente no es así. Se trata de una actividad industrial, con procesos que implican riesgo térmico, chispas, soldadura, corte y almacenamiento de materiales combustibles.
Por este motivo, la normativa aplicable no es el Código Técnico de la Edificación, sino el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales (RSCIEI – RD 2267/2004). Este reglamento establece criterios mucho más estrictos en materia de prevención, evacuación, resistencia al fuego y medios de extinción.
Extintores obligatorios según el RSCIEI
Dentro de las medidas mínimas exigidas por la normativa, uno de los primeros elementos que se revisan en cualquier inspección es la correcta instalación de extintor polvo abc 6 kg.
Este tipo de extintor es obligatorio en cerrajerías por su capacidad para actuar sobre fuegos de clase A, B y C, habituales en trabajos con metal, cableado eléctrico y productos inflamables. La normativa establece una distancia máxima de 15 metros hasta un extintor, lo que obliga a estudiar cuidadosamente la distribución del local. Además, deben estar señalizados, accesibles y correctamente anclados, con mantenimiento periódico documentado.
Elección del extintor adecuado para una cerrajería
No basta con instalar cualquier equipo de extinción. El extintor abc es el estándar exigido porque responde de forma eficaz ante incendios provocados por chispas, sobrecalentamiento de maquinaria o acumulación de residuos combustibles.
La normativa exige que estos equipos estén homologados, con revisiones trimestrales a cargo del titular y revisiones anuales realizadas por una empresa mantenedora autorizada. La ausencia de mantenimiento certificado puede suponer la denegación directa de la licencia, incluso si el resto de medidas están correctamente implantadas.
Aplicación práctica de la normativa en locales urbanos
En zonas densamente pobladas, como ocurre con muchos talleres de barrio, el cumplimiento del RSCIEI cobra aún más importancia. Un cerrajero Sant Andreu que trabaje en un local ubicado en bajos de edificios residenciales debe asumir exigencias adicionales en materia de resistencia al fuego, evacuación y compartimentación, ya que se trata de un establecimiento Tipo A según la clasificación normativa. Esto implica mayores requisitos de aislamiento frente al fuego para proteger las viviendas situadas en plantas superiores.
Clasificación del establecimiento industrial: el punto de partida
Antes de definir cualquier medida concreta, la normativa obliga a clasificar el establecimiento según dos criterios fundamentales. El primero es el tipo de establecimiento:
- Tipo A: local en planta baja con otros usos encima.
- Tipo B: nave adosada a otras naves.
- Tipo C: nave aislada.
El segundo criterio es el nivel de riesgo intrínseco, que se calcula en función de la carga de fuego existente: aceites, pinturas, disolventes, virutas metálicas y procesos de soldadura. En la práctica, la mayoría de cerrajerías pequeñas se clasifican como riesgo bajo o riesgo medio, pero esta valoración debe estar siempre justificada técnicamente.
Medidas mínimas obligatorias contra incendios
Para quienes se preguntan qué exige la normativa contra incendios para una cerrajería: el RSCIEI exige una serie de medidas básicas que no son negociables. Entre ellas destacan los extintores portátiles, el alumbrado de emergencia en salidas, cambios de dirección, cuadros eléctricos y zonas con equipos de protección, así como la señalización fotoluminiscente de extintores y recorridos de evacuación.
Estas medidas deben mantenerse operativas en todo momento y reflejarse en la documentación técnica presentada ante el ayuntamiento.
Cuándo son obligatorias las BIES y los sistemas de detección
La exigencia de Bocas de Incendio Equipadas (BIES) y sistemas de detección no es universal, pero depende directamente de la superficie y del nivel de riesgo. En general, las BIES se exigen a partir de 300 m² en riesgo medio o 1.000 m² en riesgo bajo.
En cuanto a la detección y alarma, suele ser obligatoria en cerrajerías con procesos continuos de soldadura, grandes superficies o riesgo medio, incluyendo detectores, pulsadores manuales y aviso acústico claramente audible.
Requisitos constructivos que generan más incidencias
Uno de los puntos que más problemas provoca en las licencias es la resistencia al fuego de la estructura. Vigas y pilares metálicos deben cumplir una resistencia mínima RF o EI, lo que en muchos casos obliga a ignifugar la estructura mediante pintura intumescente o morteros ignífugos.
También se revisa con especial atención la evacuación, limitando la distancia máxima hasta una salida entre 25 y 50 metros, así como la anchura de puertas y su sentido de apertura cuando corresponde.
Cubiertas compartidas y franjas cortafuegos
Cuando una cerrajería comparte cubierta con otras naves o locales, la normativa exige la creación de una franja cortafuegos perimetral de un metro. Este detalle suele pasarse por alto y es una de las causas más frecuentes de requerimientos técnicos adicionales durante la tramitación de la licencia.
Documentación técnica y mantenimiento obligatorio
Cumplir físicamente no es suficiente. La normativa exige documentación técnica completa, incluyendo proyecto firmado por ingeniero, certificados de instalación y acta de puesta en servicio.
Además, el mantenimiento es obligatorio: revisiones trimestrales realizadas por el titular y revisiones anuales por empresa autorizada. Sin estos documentos, no existe validez legal del sistema de protección.
Especial atención a los trabajos de soldadura
Las inspecciones siempre ponen el foco en los procesos de soldadura, corte y uso de radiales, ya que son el principal origen de incendios en cerrajerías. Se evalúan aspectos como la ventilación, el orden y limpieza, la gestión de residuos inflamables y la ubicación estratégica de los equipos de extinción.
La normativa contra incendios aplicada a una cerrajería es clara y estricta
Se trata de una actividad industrial regulada por el RSCIEI, donde la protección contra incendios condiciona directamente la concesión de la licencia. Cada local requiere un análisis específico, pero todos necesitan un estudio técnico previo que evite errores costosos y retrasos innecesarios. Analizar correctamente el local antes de iniciar la actividad marca la diferencia entre una apertura fluida y un problema serio a largo plazo.
