Pruebas de seguridad clave en la vía del AVE Madrid-Barcelona antes de su reapertura. Adif comprueba la infraestructura dañada en Ricla para recuperar la circulación por ambas vías.
La línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona encara la recuperación de la normalidad tras varios días de alteraciones por el incendio de un tren de Renfe en Ricla, Zaragoza. Después de retirar los restos del convoy y completar las reparaciones necesarias, los equipos técnicos han comenzado a comprobar el estado de la infraestructura con el objetivo de restablecer el tráfico por ambas vías a lo largo de este lunes.
La incidencia obligó a modificar la circulación en uno de los corredores ferroviarios más transitados de España. Ahora, la revisión de los elementos afectados resulta determinante para recuperar las frecuencias habituales y reducir las demoras acumuladas por los viajeros durante los últimos días.
Un kilómetro de catenaria renovado y una vía sometida a inspección
Los trabajos se han concentrado en el punto del incidente, situado en el kilómetro 256,2 de la línea, en dirección Barcelona. La intervención ha requerido sustituir 1,2 kilómetros de hilo de contacto de la catenaria, además de ajustar sus componentes y verificar la geometría del tendido eléctrico. En estas tareas han participado 24 operarios de Adif.
La reparación también ha incluido la limpieza de la plataforma ferroviaria, la retirada de residuos, la inspección de los carriles y la comprobación de las soldaduras. Los técnicos han acondicionado las canaletas, sustituido soportes dañados por las llamas y reinstalado una baliza que se había retirado para facilitar las operaciones.
Una vez concluidas estas actuaciones, se han realizado auscultaciones para comprobar el estado de la vía y de los distintos subsistemas ferroviarios. Estas verificaciones permiten evaluar las condiciones de la infraestructura antes de recuperar el servicio habitual.
Las comprobaciones técnicas, decisivas para recuperar la circulación
La reapertura prevista exige revisar tanto los elementos que entraron en contacto con el fuego como aquellos que pudieron verse afectados durante las operaciones de retirada del tren. La electrificación, los carriles y los dispositivos de señalización forman parte de las instalaciones que deben quedar en condiciones adecuadas para el paso de los convoyes.
En instalaciones ferroviarias y espacios técnicos, la selección de equipos contra incendios depende de los riesgos específicos y de las características de cada recinto. Un extintor co2 5 kg, por ejemplo, puede emplearse frente a determinados fuegos de origen eléctrico cuando su uso resulta adecuado para el equipo y el entorno, aunque no sustituye a los sistemas de protección ni a los procedimientos de actuación propios de una infraestructura ferroviaria.
Qué cambia para los viajeros tras la reparación del tramo
La incidencia ha obligado a circular por una sola vía durante aproximadamente 25 kilómetros entre Calatayud y Zaragoza, con una limitación de velocidad de 80 kilómetros por hora en el segmento afectado. Esta situación ha condicionado los horarios y la capacidad de la línea, al concentrar el tráfico en un espacio más reducido.
Con la recuperación de ambas vías, Renfe, Iryo y Ouigo podrán reorganizar sus servicios para acercarse a las frecuencias y los tiempos de viaje habituales. No obstante, serán las propias operadoras las encargadas de comunicar los cambios concretos en sus horarios.
Iryo mantenía suprimidos dos servicios entre Madrid y Barcelona hasta el jueves, mientras que Renfe había agrupado frecuencias mediante trenes en doble composición para atender la demanda durante las restricciones. La recuperación de la infraestructura podría permitir adelantar algunos ajustes, aunque cualquier modificación deberá confirmarse oficialmente. Descubre más estudios y noticias de actualidad en ignifugacionespromatec.es.
La retirada del tren calcinado requirió maquinaria especializada
La eliminación de los restos del convoy ha sido una de las operaciones más complejas de la intervención. Tras abrirse temporalmente una vía, Renfe pudo trasladar a Zaragoza la parte del tren que no había quedado afectada por las llamas. Para retirar la máquina calcinada fue necesario recurrir a una gran cizalla industrial y desmontarla por piezas.
Adif facilitó locomotoras diésel, una plataforma para transportar los fragmentos, sopletes, equipos de corte, una excavadora y sistemas de iluminación. También aportó personal especializado en electrificación y mantenimiento de vía.
Para las comprobaciones posteriores se utilizaron plataformas ferroviarias, maquinaria destinada a verificar la geometría de los carriles, equipos de inspección por ultrasonidos, herramientas de vía, dos dresinas y un portabobinas. El despliegue permitió abordar tanto la retirada de los restos como la recuperación de los elementos ferroviarios dañados.
Los equipos contra incendios, una cuestión técnica en instalaciones ferroviarias
La protección de los recintos técnicos requiere tener en cuenta la naturaleza de los equipos instalados, la presencia de componentes eléctricos y las condiciones de acceso. Por eso, los extintores co2 pueden resultar apropiados para determinados riesgos eléctricos, siempre que se ajusten a la evaluación de riesgos, a la normativa aplicable y a las instrucciones del fabricante. Su utilización debe valorar también las condiciones del recinto, especialmente si se trata de un espacio cerrado.
En el caso de Ricla, las actuaciones descritas por el gestor ferroviario se han centrado en recuperar la infraestructura afectada por el incendio y comprobar su estado antes de la reapertura. La investigación sobre el origen del fuego corresponde a las entidades competentes y sigue una línea distinta de los trabajos de reparación de la vía.
Renfe investiga el origen del fuego en una unidad de la serie 100
El incendio se produjo el lunes 12 de octubre, alrededor de las 16.05 horas, cuando un tren de alta velocidad de la serie 100 de Renfe circulaba sin tracción por las proximidades de Ricla. Las llamas afectaron a la máquina situada en la parte trasera del convoy, que cubría un servicio entre Madrid y Figueres.
La emergencia obligó a evacuar a 283 personas. No se registraron heridos, pero fue necesario interrumpir la circulación durante unas cuatro horas para efectuar el corte eléctrico de la línea. La incidencia provocó importantes retrasos y cancelaciones en una jornada de elevada actividad ferroviaria.
La causa definitiva continúa bajo investigación. Las primeras informaciones apuntaron al propio tren y descartaron que el origen estuviera relacionado con un fallo de la infraestructura ferroviaria. Renfe deberá determinar qué provocó el fuego en una unidad fabricada por Alstom y sometida a mantenimiento por Irvia, empresa participada por el fabricante y la operadora.
El debate sobre la antigüedad de los trenes vuelve a cobrar fuerza
Las unidades de la serie 100 prestan servicio en España desde 1992 y figuran entre los trenes de alta velocidad más antiguos de la flota de Renfe. La operadora ha defendido que el convoy incendiado tenía las revisiones al día y que la última inspección en profundidad se había realizado en mayo.
Tras el incidente, el sindicato de maquinistas Semaf recordó que ya había advertido en junio sobre riesgos relacionados con las temperaturas elevadas y el posible sobrecalentamiento de determinados elementos mecánicos y eléctricos de estos trenes. Estas advertencias forman parte del debate sobre el estado de la flota, pero no constituyen por sí mismas una conclusión sobre las causas del siniestro.
Renfe también prepara la renovación de parte de sus unidades de alta velocidad mediante la futura adquisición de 30 trenes nuevos. La operación busca ampliar la flota y retirar convoyes que se aproximan al final de su vida útil, en un momento en el que el corredor Madrid-Barcelona afronta además una remodelación integral para permitir velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.
La reapertura del tramo de Ricla permitirá recuperar capacidad en una de las principales conexiones ferroviarias del país. Aun así, la normalización completa para los pasajeros dependerá de la evolución de los horarios de cada operadora y de las conclusiones que se obtengan sobre el incendio.
