La última batalla del restaurante más icónico de Castellón para esquivar la demolición

La última batalla del restaurante más icónico de Castellón para esquivar la demolición

La última batalla del restaurante más icónico de Castellón para esquivar la demolición. El restaurante Bruno busca una solución técnica para cumplir la orden urbanística sin perder la cubierta del comedor y mantener su actividad en Benicàssim.

El restaurante Bruno, situado en el paraje natural del Desert de les Palmes, en Benicàssim, afronta una nueva fase en el procedimiento urbanístico que afecta a varias de sus construcciones. La propiedad dispone de dos meses para presentar el proyecto técnico que determinará cómo ejecutar las demoliciones pendientes sin comprometer la continuidad del histórico establecimiento.

La principal incógnita se encuentra en la cubierta del comedor, situada bajo parte de los apartamentos afectados por la orden. La familia trabaja con dos arquitectos para encontrar una solución que permita cumplir los requerimientos municipales y mantener el restaurante operativo.

Junio: la familia intenta evitar una intervención municipal de 160.000 euros

El procedimiento adquirió especial relevancia el pasado junio, cuando se conoció que el Ayuntamiento había fijado el 1 de septiembre, a las 10.00 horas, para ejecutar de forma subsidiaria las actuaciones necesarias para restaurar la legalidad urbanística. El presupuesto estimado para aquellos trabajos ascendía entonces a 160.000 euros.

La propiedad solicitó hacerse cargo voluntariamente de las actuaciones y el consistorio aceptó esta alternativa para los conjuntos C1 y C2. La decisión permitió suspender la intervención municipal prevista y trasladó a la familia la responsabilidad de preparar y ejecutar los trabajos exigidos.

Antes de que se paralizaran las actuaciones, los propietarios ya habían comenzado a retirar puertas, ventanas y elementos interiores de algunos apartamentos. Sin embargo, el desmontaje quedó detenido ante la necesidad de disponer de un proyecto técnico que definiera cómo proceder con las demoliciones.

Dos meses para presentar el proyecto y nueve para completar las obras

La nueva etapa exige una planificación detallada. La familia cuenta con dos arquitectos, uno de ellos especializado en demoliciones, que deben concretar las actuaciones y establecer cómo se desarrollarán para ajustarse a las exigencias administrativas.

La documentación solicitada incluye un proyecto de demolición visado, un estudio de seguridad y salud, un plan de gestión de residuos, la designación de la dirección facultativa y una programación de las distintas fases de ejecución.

El plazo concedido es improrrogable: dos meses desde el día siguiente a la recepción de la notificación para entregar toda la documentación. Si no se cumple, el Ayuntamiento podrá establecer una nueva fecha para realizar los trabajos subsidiariamente y repercutir su coste a los propietarios.

Una vez recibida la autorización expresa para comenzar, la familia dispondrá de nueve meses para completar las actuaciones. El calendario convierte la elaboración del proyecto en un paso decisivo para determinar cómo se desarrollará la intervención y qué posibilidades existen de conservar las instalaciones que permiten mantener abierto el negocio.

El comedor, en el centro de la batalla por conservar el restaurante

El conjunto C1 concentra buena parte de las dificultades técnicas, ya que algunas de las construcciones afectadas se encuentran sobre el comedor. La eliminación de los apartamentos superiores podría dejar al descubierto una parte del restaurante y poner en riesgo su funcionamiento.

Los arquitectos estudian una propuesta que permita retirar los elementos afectados sin destruir la cubierta, siempre que resulte viable desde el punto de vista técnico y reciba la aprobación administrativa. Entre las alternativas contempladas figuran la eliminación de escaleras y accesos a la planta superior, así como el cierre de los huecos correspondientes a puertas y ventanas.

Armelle, responsable del establecimiento junto a su marido, ha expresado la preocupación de la familia por las consecuencias que tendría perder el techo del comedor. El objetivo es seguir celebrando bodas, comuniones y otros acontecimientos, una actividad que depende de conservar unas instalaciones adecuadas para recibir a los clientes.

Qué papel desempeña un extintor en un establecimiento situado en un paraje natural

La amenaza de demolición que afronta Bruno responde al expediente urbanístico, no a un incendio declarado en el restaurante ni a una sanción relacionada directamente con sus equipos contra incendios. No obstante, en establecimientos de hostelería, un extintor sirve para actuar frente a determinados conatos de fuego, siempre que sea adecuado para el tipo de incendio y pueda utilizarse sin poner en peligro a las personas. Cuando no se dispone de medios apropiados o estos no están accesibles, las posibilidades de intervenir en una fase inicial pueden verse limitadas. La dotación exigible depende de las características del establecimiento y de la normativa aplicable.

Las cocinas profesionales y la utilidad de la extinción automática

La actividad de un restaurante también requiere prestar atención a los riesgos propios de las zonas de preparación de alimentos, donde se emplean equipos de cocción, aceites y sistemas de extracción. La extincion automática cocina es una solución diseñada para detectar y descargar un agente extintor sobre zonas protegidas cuando se cumplen las condiciones de activación del sistema. Su finalidad es controlar determinados incendios en el área de cocción sin depender exclusivamente de una intervención manual inmediata. Si una instalación de este tipo resulta exigible o se considera necesaria para el riesgo existente y no está disponible, el fuego podría propagarse antes de que se consiga actuar sobre su origen.

Extinción de cocinas: una protección específica para los equipos de cocción

Los sistemas de extincion cocinas están concebidos para proteger áreas como las superficies de cocción y las campanas extractoras, según el diseño y el alcance de cada instalación. Su configuración debe responder a los riesgos presentes y a las características de los equipos protegidos. En caso de incendio, contar con una solución adecuada puede ayudar a contener el fuego en esa zona, mientras que su ausencia deja la respuesta inicial en manos de otros medios disponibles y de la intervención de las personas. 

El conjunto C3 queda fuera de la ejecución inmediata

El expediente presenta una situación diferente para el conjunto C3. El Ayuntamiento ha suspendido su ejecución material después de comprobar que la construcción ocupa terrenos pertenecientes a distintas titularidades.

Los técnicos municipales consideran, además, que no resulta viable plantear un derribo parcial limitado al lindero, ya que esa intervención podría provocar el colapso de todo el inmueble. Esta circunstancia diferencia su situación de la de los conjuntos C1 y C2, para los que la propiedad debe presentar ahora la documentación técnica requerida. Te esperamos en la próxima publicación de ignifugacionespromatec.es.

El futuro de Bruno depende de una solución viable

La familia afronta una fase determinante para el futuro del restaurante. El proyecto deberá definir cómo cumplir la orden urbanística, qué elementos tendrán que desaparecer y si existe una alternativa que permita conservar la cubierta del comedor. La respuesta técnica y la autorización municipal marcarán los próximos pasos de un procedimiento que mantiene en juego la continuidad de uno de los establecimientos más emblemáticos del Desert de les Palmes.