Impacto del RD 164/2025 en el Diseño y Certificación de Equipos PCI. Un nuevo marco normativo para la protección contra incendios en España.
La entrada en vigor del Real Decreto 164/2025 ha marcado un punto de inflexión normativo en el ámbito de la protección contra incendios (PCI). Desde noviembre de 2025, este texto legal establece criterios mucho más estrictos que transforman de manera profunda la forma en la que se diseñan, certifican, instalan y mantienen los sistemas de seguridad contra incendios. La norma introduce un enfoque técnico riguroso, alineado con estándares europeos avanzados, y exige una correspondencia real entre el riesgo existente y las soluciones implantadas.
El nuevo escenario regulatorio elimina definitivamente los enfoques genéricos y las soluciones estandarizadas sin justificación técnica. El cumplimiento ya no se mide únicamente por la presencia de equipos, sino por su adecuación efectiva al riesgo, su correcta certificación y la trazabilidad completa durante todo su ciclo de vida. Este cambio afecta directamente a actividades industriales, logísticas, comerciales y de servicios con riesgo medio o alto, donde la exigencia técnica se incrementa de forma notable.
Revisión técnica obligatoria en la selección de equipos PCI
El RD 164/2025 redefine los criterios mínimos exigibles para los equipos de protección contra incendios, priorizando la eficacia demostrable frente a soluciones de bajo coste o uso tradicional. La selección de cada elemento debe responder a parámetros objetivos como carga de fuego, tipo de material combustible, ocupación del espacio y continuidad de la actividad. Este planteamiento eleva el nivel técnico de los proyectos y reduce la discrecionalidad en las inspecciones.
Por ello, la elección del extintor 3 kg pasa a estar condicionada a una justificación expresa dentro del proyecto técnico. Aunque sigue siendo legal, su aplicación queda restringida a espacios con carga de fuego muy limitada y superficies reducidas. La norma penaliza su uso indiscriminado en actividades donde la eficacia mínima exigida no se alcanza con este formato.
Eficacia mínima exigida y evolución hacia formatos superiores
El endurecimiento de los criterios de eficacia se traduce en una clara preferencia normativa por soluciones con mayor capacidad de extinción. En establecimientos comerciales, oficinas técnicas y zonas de pública concurrencia, el estándar aceptado se orienta hacia el extintor 6 kg, con una eficacia mínima de 21A-113B. Este formato ofrece una respuesta más adecuada ante incendios incipientes y reduce el riesgo de propagación durante los primeros minutos críticos.
El RD 164/2025 consolida así un criterio técnico claro: la capacidad del equipo debe ser coherente con el riesgo real. Las soluciones de compromiso o sobredimensionadas sin criterio técnico dejan de ser válidas, ya que el foco se sitúa en la eficacia operativa y no en el mero cumplimiento formal.
Impacto del RD 164/2025: transformación integral
Se destaca el impacto del RD 164/2025 en el Diseño y Certificación de Equipos PCI. Uno de los aspectos más relevantes de la norma es la transformación integral del proceso de diseño y certificación. El RD 164/2025 establece una relación directa y obligatoria entre proyecto, instalación, certificación y mantenimiento. Cada equipo PCI debe contar con documentación técnica actualizada, certificados válidos y una trazabilidad completa que permita verificar su conformidad en cualquier momento.
Este enfoque elimina definitivamente la tolerancia hacia certificados genéricos, modelos equivalentes o documentación desactualizada. La correspondencia entre el equipo certificado y el equipo instalado debe ser exacta, verificable y auditable, reforzando la seguridad jurídica y técnica de todas las partes implicadas.
Diseño de sistemas PCI basado en riesgo real
El diseño de los sistemas PCI deja de basarse en soluciones estándar para adoptar un enfoque completamente personalizado. El RD 164/2025 exige que cada proyecto justifique técnicamente la elección de extintores, sistemas de detección, bocas de incendio equipadas y sistemas automáticos, atendiendo a la naturaleza específica del riesgo. Este planteamiento penaliza los diseños genéricos y fomenta soluciones ajustadas a la realidad operativa de cada actividad.
La coherencia entre proyecto, instalación y mantenimiento se convierte en un requisito ineludible. Cualquier discrepancia entre estos elementos puede derivar en incumplimientos graves durante una inspección, incluso aunque los equipos estén físicamente presentes.
Certificación reforzada y responsabilidades definidas
La certificación de equipos PCI experimenta un antes y un después con el RD 164/2025. Cada actor asume una responsabilidad claramente delimitada: el fabricante responde del diseño y la certificación del producto, el instalador garantiza la correcta ejecución conforme al proyecto, el mantenedor asegura la operatividad y el titular de la actividad debe disponer de equipos conformes y correctamente mantenidos.
Este reparto de responsabilidades elimina ambigüedades y reduce prácticas irregulares que históricamente han generado conflictos en inspecciones y siniestros. La norma apuesta por un modelo profesionalizado, donde la documentación técnica adquiere un valor probatorio decisivo.
Digitalización obligatoria de actas y documentación
Otro de los pilares del RD 164/2025 es la digitalización integral de las actas de mantenimiento PCI. Desde 2026, toda la documentación debe estar disponible en formato digital, con garantías de integridad, fecha y autoría técnica. Esta medida permite una trazabilidad histórica completa y facilita el control por parte de las administraciones competentes.
La digitalización no persigue un aumento de la carga burocrática, sino un control efectivo y verificable. La disponibilidad inmediata de la documentación durante una inspección se convierte en un requisito esencial para acreditar el cumplimiento normativo.
Impacto directo en licencias de actividad y apertura
El proyecto técnico adquiere un protagonismo absoluto en los procedimientos de licencia de actividad y apertura. El RD 164/2025 refuerza un principio clave: aquello que no figure expresamente en el proyecto carece de validez a efectos normativos. El tipo, número y eficacia de los equipos PCI deben estar perfectamente definidos y justificados.
Las inspecciones municipales evolucionan hacia un enfoque más técnico y menos interpretativo. Ya no se evalúa únicamente la presencia del equipo, sino su adecuación al riesgo, su certificación vigente y la disponibilidad de la documentación digital correspondiente.
Sectores más afectados por la nueva normativa
Aunque el RD 164/2025 tiene aplicación general, su impacto es especialmente significativo en sectores como la industria, la logística, la restauración profesional, los centros comerciales y los edificios con instalaciones eléctricas críticas. En todos ellos, el enfoque cambia radicalmente: se pasa de cumplir requisitos mínimos a gestionar el riesgo de forma real y demostrable.
La adaptación proactiva a este marco normativo permite evitar sanciones, reducir riesgos operativos y mejorar la seguridad de personas y bienes. La norma eleva el estándar técnico del sector PCI y favorece una cultura de prevención basada en criterios objetivos.
El RD 164/2025 representa un avance decisivo
El RD 164/2025 representa un avance decisivo en la profesionalización del sector de la protección contra incendios. Su aplicación refuerza la seguridad, mejora la calidad de los proyectos y elimina prácticas obsoletas que comprometían la eficacia real de los sistemas PCI. El diseño y la certificación conforme a esta norma dejan de ser una opción para convertirse en una obligación técnica, legal y estratégica para cualquier actividad responsable.
