Científicos chinos desarrollan un bambú transparente con propiedades ignífugas que abre nuevas vías para la construcción

Científicos chinos desarrollan un bambú transparente con propiedades ignífugas que abre nuevas vías para la construcción

Científicos chinos desarrollan un bambú transparente con propiedades ignífugas que abre nuevas vías para la construcción. Un material vegetal que busca transformar las prestaciones del vidrio convencional.

Un equipo de investigadores de la Central South University of Forestry and Technology (CSUFT), en China, ha desarrollado un material transparente obtenido a partir de bambú natural que presenta propiedades ópticas, mecánicas y frente al fuego poco habituales en este tipo de recursos vegetales. El trabajo, difundido en mayo de 2024, plantea una alternativa experimental a determinados materiales transparentes empleados actualmente en construcción y tecnología energética.

El denominado bambú transparente alcanza una transmitancia luminosa del 71,6 % y presenta una estructura diseñada para limitar la respuesta del material ante una fuente de calor. Además, las pruebas realizadas por el equipo investigador apuntan a una mejora de la eficiencia de las células solares de perovskita cuando este material se emplea como sustrato, con un incremento de la conversión energética del 15,29 %.

Una estructura de tres capas para frenar la acción del fuego

La principal particularidad del desarrollo se encuentra en el tratamiento aplicado al bambú. Los investigadores incorporaron una barrera retardante del fuego formada por tres capas, concebida para modificar la manera en la que el material reacciona ante una fuente térmica.

El mecanismo se basa en dificultar la liberación de calor y reducir la velocidad con la que pueden avanzar las llamas. Al mismo tiempo, esta estructura limita la emisión de compuestos volátiles combustibles, humo y monóxido de carbono. Por tanto, el comportamiento obtenido no depende únicamente de la materia vegetal original, sino de la transformación química y estructural aplicada durante el proceso de fabricación.

Esta diferencia resulta relevante desde el punto de vista técnico. Un material puede presentar una determinada resistencia o retrasar su ignición durante un ensayo concreto, pero ello no significa automáticamente que pueda clasificarse como producto apto para cualquier aplicación constructiva. La reacción frente al fuego debe analizarse mediante procedimientos normalizados y en función del uso previsto.

El tiempo de ignición se prolonga hasta 116 segundos

Los datos comunicados por el equipo chino reflejan un tiempo de ignición de 116 segundos, acompañado de una liberación total de calor de 0,7 MJ/m² y una producción total de humo de 0,063 m². Estas cifras permiten valorar el comportamiento del material ante determinadas condiciones experimentales.

Desde una perspectiva técnica, retrasar la ignición puede proporcionar más tiempo antes de que un material comience a participar activamente en un proceso de combustión. Sin embargo, el parámetro debe interpretarse junto a otros factores, como la velocidad de propagación de las llamas, la generación de humo, la emisión de gases y la evolución de la temperatura.

Por ello, los resultados publicados deben entenderse como datos correspondientes a una investigación científica y no como una declaración general de aptitud para su utilización en edificios. La clasificación de un producto destinado a la construcción requiere ensayos específicos y documentación técnica conforme a los requisitos aplicables en cada mercado.

El comportamiento del material exige una evaluación específica

En determinadas instalaciones, disponer de materiales con una menor respuesta frente a la acción del fuego puede mejorar las características globales de determinados elementos constructivos. Sin embargo, una propiedad obtenida en laboratorio no equivale por sí misma a una solución completa de protección contra incendios.

La modificación de las características de un material para retrasar su participación en un incendio requiere valorar factores como el soporte, el espesor, el tratamiento aplicado, las condiciones de instalación y el mantenimiento. Además, las prestaciones pueden cambiar cuando un producto se incorpora a un sistema constructivo diferente del utilizado durante los ensayos científicos.

Por esa razón, trasladar directamente las prestaciones obtenidas con bambú transparente a revestimientos, cerramientos o estructuras requeriría nuevas evaluaciones. La aplicación final tendría que responder a los requisitos técnicos correspondientes al edificio, al uso previsto y a las condiciones de exposición.

El bambú transparente también destaca por sus propiedades mecánicas

La investigación no se limita al comportamiento térmico. El material presenta un módulo de flexión de 7,6 ± 1,3 GPa y un módulo de tensión de 6,7 ± 1,1 GPa, parámetros que muestran que el tratamiento conserva unas prestaciones mecánicas relevantes pese a la transformación de la estructura vegetal.

El bambú empleado como materia prima presenta, además, una ventaja relacionada con su rápido crecimiento. Algunas especies pueden alcanzar la madurez en periodos relativamente cortos, lo que convierte a esta planta en un recurso renovable con posibilidades para el desarrollo de nuevos materiales.

La investigación busca así aprovechar la estructura natural de las fibras del bambú y modificarla mediante procesos químicos para obtener un producto capaz de transmitir la luz. Esta estrategia permite explorar aplicaciones diferentes de las asociadas tradicionalmente a este material.

Transparencia elevada y aplicaciones en energía solar

La parte óptica constituye otro de los aspectos destacados del estudio. El bambú transparente alcanza una transmitancia del 71,6 %, mientras que el valor de niebla óptica comunicado asciende al 96,7 %. Esta última característica favorece la dispersión de la luz, un comportamiento que puede resultar interesante en determinadas aplicaciones donde no se busca únicamente una transmisión directa.

La investigación adquiere especial interés cuando el material se utiliza en células solares de perovskita. Según los resultados publicados, el empleo del bambú transparente como sustrato permitió aumentar un 15,29 % la eficiencia de conversión energética.

La explicación se encuentra en la capacidad del material para gestionar la entrada y dispersión de la radiación luminosa. En dispositivos fotovoltaicos, una mejor distribución de la luz dentro de la estructura puede favorecer la interacción con las capas activas y mejorar el aprovechamiento de la radiación recibida.

Una alternativa experimental frente al vidrio convencional

El vidrio de sílice continúa siendo uno de los materiales transparentes más utilizados en arquitectura, industria y tecnología. Su fabricación, sin embargo, requiere procesos a altas temperaturas y un considerable consumo energético. Además, presenta una densidad elevada y una fragilidad característica que limita algunas de sus aplicaciones.

El bambú transparente plantea una vía diferente al partir de una materia prima vegetal renovable. La investigación intenta conservar determinadas características estructurales del bambú y añadir propiedades que normalmente no presenta de forma natural, como la transparencia.

Esta línea de trabajo puede resultar especialmente interesante para el desarrollo futuro de materiales híbridos, cerramientos ligeros, superficies ópticas y componentes destinados a tecnologías energéticas. Aun así, se trata de un desarrollo científico que todavía necesita superar diferentes etapas antes de convertirse en una solución constructiva de uso generalizado.

La situación normativa impide considerarlo actualmente una solución certificada

En España, disponer de determinadas propiedades experimentales no permite comercializar o instalar automáticamente un producto como elemento de protección frente al fuego. Para acreditar su comportamiento constructivo deben existir ensayos, clasificaciones y documentación técnica que permitan determinar sus prestaciones de acuerdo con las normas aplicables.

Actualmente no consta que este material disponga de homologación, marcado CE ni de ensayos de clasificación frente al fuego conforme a la normativa española o europea (UNE-EN 13501), por lo que no puede considerarse un material certificado para su utilización como solución de protección contra incendios en España.

Esta precisión resulta fundamental porque la clasificación europea de reacción y resistencia al fuego no puede deducirse únicamente de los resultados obtenidos en una investigación científica. La UNE-EN 13501 establece un sistema de clasificación que requiere procedimientos de ensayo y evaluación concretos. Por tanto, los datos publicados sobre el bambú transparente no deben confundirse con una certificación válida para su incorporación a edificios o instalaciones españolas. Descubre más estudios y noticias de actualidad en ignifugacionespromatec.es.

Qué tendría que acreditar para utilizarse en España

La eventual llegada de este material al mercado europeo exigiría demostrar sus prestaciones mediante los procedimientos técnicos correspondientes. Dependiendo de la aplicación prevista, podrían ser necesarios ensayos específicos, documentación de producto, evaluación de sus características y cumplimiento de los requisitos exigidos por la normativa de productos de construcción.

En este proceso, disponer de un certificado contra incendios no debería entenderse como una simple declaración comercial. La documentación debe acreditar unas prestaciones determinadas y permitir establecer si el producto puede utilizarse en una aplicación concreta. Además, las exigencias pueden variar en función de si se trata de un revestimiento, un cerramiento, un elemento decorativo, un componente estructural o cualquier otro uso.

Por tanto, los resultados obtenidos por el equipo investigador no permiten atribuir al material una certificación que actualmente no consta. La diferencia entre una propiedad experimental y una prestación reconocida normativamente resulta esencial para evitar interpretaciones incorrectas sobre sus posibles aplicaciones.

La aplicación industrial requeriría nuevos ensayos

El desarrollo de soluciones basadas en materiales tratados frente al fuego también exige estudiar su comportamiento cuando se incorporan a espacios de mayores dimensiones y sometidos a condiciones de uso diferentes. En este sentido, la ignifugación de naves industriales constituye un ámbito técnico en el que las prestaciones de cada producto deben acreditarse según el elemento constructivo y la aplicación concreta.

Una nave industrial puede incorporar estructuras metálicas, cerramientos, cubiertas, revestimientos y diferentes materiales aislantes. Cada componente puede responder de manera distinta ante la acción térmica. Por ello, ningún material experimental puede considerarse automáticamente adecuado para proteger una instalación completa sin los correspondientes ensayos, cálculos y verificaciones.

El bambú transparente podría convertirse en objeto de nuevas investigaciones para determinar si sus características pueden mantenerse cuando se fabrica a mayor escala. Sin embargo, cualquier posible utilización industrial tendría que partir de datos técnicos verificables y de la documentación exigida para el mercado correspondiente.