La formación en prevención de incendios ante el escrutinio profesional. Una encuesta académica que interpela a la práctica real de la PRL.
La seguridad contra incendios sigue situándose entre los riesgos laborales con mayor capacidad de generar daños irreversibles, impacto humano y consecuencias organizativas profundas. En España, y según la información publicada por Prevencionar el 26 de enero de 2026, los incendios continúan incrementando el número de víctimas pese a la existencia de una normativa extensa y técnicamente desarrollada.
Esta realidad ha impulsado una encuesta específica dirigida a Técnicos Superiores en Prevención de Riesgos Laborales, promovida desde el Máster Universitario en PRL de la Universidad de Granada, con el objetivo de analizar la formación, experiencia y práctica profesional frente al riesgo de incendio. La iniciativa, anónima y voluntaria, plantea una reflexión necesaria: escuchar a quienes están en primera línea resulta imprescindible para mejorar la prevención efectiva en los centros de trabajo.
Desde una perspectiva preventiva, entendemos que la seguridad contra incendios no puede limitarse al cumplimiento documental. La gestión real del riesgo exige criterio técnico, capacidad de análisis, anticipación y toma de decisiones en entornos complejos y cambiantes.
Por ello, el estudio académico se centra en identificar carencias formativas, evaluar la aplicación práctica de la normativa vigente y verificar si la formación actual responde a las exigencias reales del entorno laboral. Este enfoque conecta directamente con la responsabilidad de las organizaciones y de los profesionales de la PRL para proteger a las personas, los procesos y la continuidad del negocio.
La inversión en seguridad y la percepción del coste preventivo
En el tercer plano de la reflexión profesional aparece un elemento recurrente en la gestión preventiva: la inversión económica. La percepción sobre los precios extintores suele condicionar decisiones estratégicas, presupuestos y prioridades. Sin embargo, cuando analizamos el coste desde una óptica técnica y preventiva, entendemos que la inversión en protección contra incendios debe evaluarse en términos de riesgo mitigado, tiempo de respuesta y capacidad de control inicial.
La encuesta pone de manifiesto que la formación de los técnicos influye directamente en cómo se prescriben, mantienen y supervisan los medios de protección, evitando decisiones basadas únicamente en el precio y priorizando la idoneidad técnica.
Equipos de protección y conocimiento aplicado en los centros de trabajo
El siguiente eje de análisis se centra en el papel del extintor como elemento básico de la protección activa. La formación del técnico en PRL determina no solo la selección del equipo adecuado, sino también su correcta ubicación, señalización, mantenimiento y uso en situaciones reales.
La encuesta académica busca identificar hasta qué punto los profesionales dominan estos aspectos de forma práctica y no meramente teórica. Desde nuestra posición, consideramos que el conocimiento aplicado marca la diferencia entre una intervención eficaz y una respuesta tardía o inadecuada, con consecuencias potencialmente graves para las personas y las instalaciones.
Agentes específicos y escenarios de riesgo complejo
En entornos industriales, tecnológicos y de riesgo eléctrico, la formación especializada adquiere una relevancia crítica. El dominio de los extintores co2 y de sus aplicaciones específicas resulta imprescindible para una actuación segura y eficaz. La encuesta analiza si la formación actual profundiza lo suficiente en estos escenarios, donde una elección incorrecta del agente extintor puede agravar el incidente. Entendemos que la capacitación avanzada en este ámbito debe formar parte del núcleo competencial del técnico superior en PRL, integrando teoría, práctica y análisis de riesgos reales.
Normativa vigente y su traducción operativa
La legislación española en materia de seguridad contra incendios es amplia y detallada. No obstante, la encuesta plantea una cuestión clave: ¿se traduce esta normativa en procedimientos operativos claros y aplicables en los centros de trabajo? Desde un enfoque técnico, sostenemos que la formación debe capacitar para interpretar la norma, adaptarla al contexto específico y verificar su cumplimiento efectivo. La experiencia profesional, combinada con una formación sólida, permite detectar desviaciones, anticipar escenarios de riesgo y proponer mejoras continuas en los sistemas de protección.
La experiencia profesional como factor diferencial
El estudio impulsado por la Universidad de Granada pone el foco en la experiencia real de los técnicos en PRL. La práctica diaria en auditorías, evaluaciones de riesgo, simulacros y gestión de emergencias aporta un valor que no siempre se refleja en los programas formativos. Desde nuestra perspectiva, integrar esta experiencia en la formación académica resulta esencial para cerrar la brecha entre teoría y realidad. La encuesta, al recoger datos confidenciales y representativos, contribuirá a identificar patrones, necesidades y oportunidades de mejora en la capacitación profesional.
Aplicación práctica y toma de decisiones en situaciones críticas
La gestión del riesgo de incendio exige decisiones rápidas y fundamentadas. La formación debe preparar a los técnicos para evaluar escenarios complejos, coordinar recursos y actuar con criterio bajo presión. En este sentido, la encuesta permite analizar si la capacitación actual fomenta la autonomía técnica, el liderazgo preventivo y la responsabilidad profesional. Consideramos que estos factores son determinantes para reducir daños y proteger vidas en situaciones de emergencia real.
Escuchar a los profesionales para mejorar la prevención
Prevencionar respalda activamente esta iniciativa porque entiende que la mejora de la prevención comienza escuchando a quienes trabajan diariamente en los centros de trabajo. La participación de los técnicos superiores en PRL aporta una visión realista y basada en la experiencia, imprescindible para ajustar los programas formativos a las necesidades del mercado laboral. Desde un enfoque colectivo, creemos que esta encuesta contribuirá a elevar el nivel de exigencia técnica y a reforzar la cultura preventiva frente al riesgo de incendio.
Hacia una formación alineada con la realidad operativa
Los resultados del estudio permitirán avanzar hacia una formación más alineada con la realidad operativa, donde la seguridad contra incendios se gestione con rigor técnico y visión estratégica. La identificación de carencias formativas no debe interpretarse como una crítica, sino como una oportunidad para evolucionar y fortalecer la profesión. Apostamos por una capacitación que combine normativa, práctica, análisis de riesgos y toma de decisiones, consolidando el papel del técnico en PRL como garante de la seguridad y el bienestar en el trabajo.
Prevención basada en conocimiento y experiencia
La encuesta sobre la formación de los técnicos en PRL frente al riesgo de incendio abre un debate necesario y constructivo. Desde una posición profesional y colectiva, entendemos que solo a través del conocimiento aplicado, la experiencia compartida y la mejora continua podremos reducir la siniestralidad y proteger eficazmente a las personas. Esta iniciativa académica representa un paso decisivo para alinear la formación con las exigencias reales del entorno laboral y fortalecer la prevención como pilar estratégico de las organizaciones.
