Incendio en vivienda por baterías solares

El pasado mediodía, en la calle Isis de Los Narejos (Murcia), se desató un incendio en vivienda por baterías solares. El fuego empezó en la cocina y todo apunta a que las baterías de un sistema de placas solares fueron las responsables. No hubo heridos, pero la casa terminó bastante dañada, sobre todo el techo. Esta situación nos deja una gran lección sobre seguridad energética en casa.

¿Qué causó este incendio?

Según el Centro de Coordinación de Emergencias, el fuego se desató sobre las 12:54. Las llamadas no tardaron en llegar. Varias personas avisaron de que una casa estaba ardiendo y que el humo salía de la cocina. Todo comenzó en las baterías de las placas solares, un componente que puede fallar si no se instala o mantiene correctamente. Aquí el problema fue justo ese: una batería que dijo “basta”.

¿Qué daños dejó el fuego?

Aunque por suerte no hubo víctimas, los daños materiales sí fueron serios. La cocina quedó destrozada y parte del tejado se vino abajo. Esto demuestra lo rápido que puede avanzar un fuego cuando hay componentes eléctricos y combustibles cerca. Imagina todo lo que se pierde en unos minutos por un fallo que podría haberse evitado. La familia se salvó, pero la casa no corrió con la misma suerte.

La importancia de tener un extintor a mano

Una herramienta clave que puede marcar la diferencia en estos casos es el extintor ABC. Este tipo de extintor sirve para apagar fuegos eléctricos, como los que se producen con baterías. Tener uno en casa y saber usarlo puede evitar que un incendio se salga de control. Muchos no lo ven necesario hasta que ya es tarde. Por eso, más vale prevenir que lamentar.

¿Por qué deberías tener un extintor?

En cualquier hogar donde se usen placas solares, enchufes múltiples o cargadores potentes, contar con un buen extintor es casi obligatorio. No hablamos solo de proteger tu casa, sino también tu vida. Instalar placas solares sin revisar las baterías o sin tener sistemas de protección es como jugar con fuego. Literalmente. A veces, el mejor escudo contra el desastre es una pequeña caja roja colgada en la pared.