«Ha sido una odisea»: la lucha de la propietaria del bar Transvaal para lograr reabrir este domingo. Tres meses de cierre y pérdidas millonarias para un negocio que buscaba recuperar su actividad.
El bar Transvaal, situado en la avenida Andalucía, afrontaba el tramo final de un cierre que se prolongó durante tres meses después del fuego registrado el viernes 26 de junio. La propietaria, Rocío Gómez, había previsto inicialmente una interrupción de alrededor de un mes, pero los daños, las reparaciones y las dificultades con las gestiones del seguro retrasaron la vuelta a la actividad hasta este domingo 27 de septiembre.
El establecimiento se encontraba el jueves por la mañana inmerso en los preparativos para recuperar su actividad. Técnicos y trabajadores se afanaban en poner a punto el equipamiento y resolver los últimos problemas antes de que el local volviera a recibir clientes. Entre las tareas pendientes estaba la revisión de varias neveras que no habían vuelto a funcionar después de permanecer tres meses paradas.
Un cierre que se prolongó mucho más de lo previsto
Rocío Gómez explicó que el proceso se había complicado desde las primeras semanas. El informe inicial apuntaba a que el establecimiento podría permanecer cerrado durante un mes, una previsión que finalmente quedó muy lejos de cumplirse.
La propietaria también mantenía abiertas discrepancias con la compañía aseguradora por distintos daños. Entre ellos se encontraba la comida que permanecía almacenada en neveras y congeladores cuando se produjo el incidente y que terminó perdiéndose durante el cierre.
A las dificultades propias de las reparaciones se sumó además el periodo estival. La disponibilidad de las empresas encargadas de realizar los trabajos no siempre coincidió con las necesidades del establecimiento, lo que provocó interrupciones y retrasos en la recuperación del local.
La situación obligó a la propietaria a buscar financiación adicional para afrontar los gastos acumulados. Según explicó, la cantidad abonada hasta ese momento por el seguro no resultaba suficiente para volver a poner el negocio en funcionamiento, por lo que tuvo que recurrir a un préstamo.
La cocina quedó inutilizada tras el fuego
El fuego dejó media cocina inutilizada, afectando directamente a una de las zonas fundamentales para el funcionamiento diario del bar. La recuperación del espacio exigió diferentes intervenciones antes de que el establecimiento pudiera plantearse una reapertura.
En las semanas posteriores, las actuaciones también se centraron en recuperar instalaciones y equipos que habían quedado afectados. El objetivo pasó a ser devolver al local unas condiciones que permitieran retomar la actividad con la misma estructura de trabajadores y carta que tenía antes del cierre.
Dentro de las actuaciones realizadas durante la recuperación del establecimiento también cobró relevancia la extinción automática cocina, un sistema asociado a las instalaciones de cocina profesional y que puede actuar sobre determinados puntos del área de cocción cuando se produce una emergencia.
El coste económico de tres meses sin actividad
Para Rocío Gómez, el impacto económico fue especialmente duro porque el cierre coincidió con el verano. La propietaria calculó unas pérdidas de entre 45.000 y 50.000 euros al mes, tomando como referencia los ingresos obtenidos durante el verano anterior.
El perjuicio llegó después de que el negocio hubiera iniciado una nueva etapa. La propietaria y su familia habían asumido la gestión del bar en enero de 2025 y, según relató, la actividad ya se encontraba consolidada cuando se produjo el fuego.
El cierre también afectó directamente a la plantilla. Los trabajadores permanecieron en un ERTE durante este periodo, mientras que Rocío y su hijo, ambos autónomos según explicó, tuvieron que continuar afrontando gastos pese a la ausencia de ingresos.
Las instalaciones también obligaron a resolver nuevos problemas
Cuando la reapertura parecía cada vez más próxima, el establecimiento tuvo que afrontar otro contratiempo. La semana anterior, Rocío encontró el local anegado debido a la rotura de un latiguillo del cuarto de baño.
El agua provocó daños en las puertas, que quedaron hinchadas, y obligó a incorporar una nueva reparación a una lista de trabajos que ya había sido extensa. El episodio volvió a retrasar algunas de las tareas que se estaban realizando antes de la reapertura.
La propietaria resumió la situación como una sucesión de problemas que aparecían cuando parecía que el establecimiento estaba cerca de recuperar la normalidad. Aun así, el equipo mantuvo los trabajos necesarios para poder cumplir con la fecha prevista.
El equipamiento de cocina, otro de los puntos pendientes
La puesta a punto del establecimiento también requirió revisar los elementos relacionados con la actividad hostelera. En una cocina profesional, una campana extractora industrial permite canalizar humos, vapores y otros residuos generados durante la preparación de alimentos, por lo que su correcto funcionamiento resulta relevante para que la instalación pueda desarrollar su actividad.
Los trabajos de recuperación del Transvaal se realizaron mientras la propietaria y los empleados organizaban el regreso del negocio. La llegada de técnicos durante los últimos días permitió comprobar el estado de diferentes equipos y solucionar las incidencias que todavía impedían trabajar con normalidad.
El coste de recuperar el sistema de cocina
Las actuaciones necesarias para recuperar una cocina profesional pueden variar según las características de las instalaciones, los equipos afectados y los trabajos que deban ejecutarse. Por ese motivo, el precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas no responde a una cifra única y depende de las características concretas de cada establecimiento.
En el caso del Transvaal, la reapertura se produjo después de un proceso prolongado en el que las reparaciones, la recuperación del equipamiento y las gestiones con el seguro se fueron acumulando. La propietaria tuvo que asumir gastos adicionales mientras permanecía sin los ingresos habituales del negocio.
El apoyo del barrio durante los meses de cierre
Durante el periodo de inactividad, el establecimiento recibió muestras de apoyo por parte de vecinos y clientes habituales. Rocío Gómez destacó especialmente la ayuda recibida de personas del entorno que se interesaron por la situación y preguntaron de forma recurrente cuándo volvería a abrir el bar.
Algunos clientes, además, colaboraron desde sus propios ámbitos profesionales ofreciendo orientación sobre trámites y gestiones que la propietaria debía afrontar. Ese respaldo se convirtió en uno de los elementos que, según relató, le permitió mantener la determinación de continuar adelante.
La propietaria también señaló a sus tres hijos como una fuente fundamental de apoyo durante los meses más complicados. El proceso estuvo marcado por la incertidumbre económica y por la necesidad de resolver continuamente nuevas incidencias. Gracias por informarte un día más con nosotros en ignifugacionespromatec.es.
El Transvaal prepara su vuelta este domingo
La reapertura quedó fijada para este domingo 27 de septiembre, con los mismos trabajadores que formaban parte de la plantilla antes del fuego. El personal saldría del ERTE el sábado para incorporarse a los preparativos finales.
La intención era recuperar también la misma carta con la que el establecimiento había iniciado la temporada de verano. La fecha de reapertura suponía así el final de un cierre que inicialmente debía durar alrededor de un mes y que terminó extendiéndose durante tres.
Después de semanas de reparaciones, gestiones y gastos extraordinarios, el Transvaal afrontaba sus últimas horas antes de recuperar la actividad. El establecimiento quedaba preparado para volver a abrir sus puertas y retomar la atención a sus clientes tras tres meses de interrupción.
